Marco Europeo de Cualificaciones: contexto de la política

El Marco Europeo de Cualificaciones (MEC) cuenta con una larga fase de preparación que se remonta al Foro Europeo sobre la Transparencia de Cualificaciones Profesionales de 1998. El objetivo de este foro era apoyar y facilitar la movilidad de los trabajadores en Europa dotando a las cualificaciones profesionales de transparencia. Además, los acuerdos de los ministros del Consejo de Lisboa del año 2000, el proceso de Copenhague y el proceso de Bolonia han tenido un impacto importante en el desarrollo del MEC.

 

Por lo que se refiere a la creación del MEC en 2005, los jefes de gobierno de de la UE pidieron la creación de esta herramienta política. Esta fue la base de una gran consulta pública sobre el MEC entre responsables políticos, interlocutores sociales, partes interesadas y expertos en los sistemas de cualificaciones en Europa. La ronda de consultas se organizó en los años 2000 y 2006. Las consultas reclamaron la clarificación, simplificación y verificación del marco. Las partes interesadas sacaron a relucir además otras cuestiones como la definición de los descriptores de nivel (en especial por lo que se refiere a las competencias), el vínculo con el marco de la educación superior y el proceso de Bolonia y el vínculo entre los sistemas nacionales de cualificación y el MEC.

 

El plan inicial para el MEC incluía también la transferencia de créditos (además de los niveles de cualificación). En la ronda de consultas se anunció que era demasiado complejo para su implementación. Esa es la razón por la que el MEC (cualificaciones) y el ECVET (créditos) se consideran dos procesos separados (aunque conectados).

 

En 2006, la comisión publicó el documento de consulta que establece que el éxito del MEC depende de su credibilidad y de pertinencia para los institutos de educación, empleadores, responsables políticos y personas en proceso de aprendizaje. Después del proceso de consultas, en abril de 2008 se aceptaron la recomendación al Parlamento Europeo y el Consejo. La Recomendación recomienda encarecidamente la implicación voluntaria de los países, aunque sin ninguna obligación legal.

 

A nivel de la UE, el desarrollo e implementación del MEC tiene un fuerte compromiso de las instituciones implicadas (CE, Cedefop, Fundación Europea de Formación y Consejo de Europa). Además, desde el desarrollo del MEC (previo a la Recomendación), la implementación se ha visto apoyada por proyectos incluidos en el Programa de Aprendizaje Permanente (2006-2013).