CONCEPTOS BÁSICOS

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El punto de referencia de las herramientas europeas en la formación profesional

La cualificación es uno de los bienes más importantes de los ciudadanos europeos. Es la moneda de los ciudadanos en el mercado de trabajo y el elemento catalizador de la calidad y la innovación para la economía europea. ¿Pero cuál es el valor de esta moneda si no se entiende más allá de las fronteras?

 

Comprender el valor de las cualificaciones para cubrir la falta de mano de obra

 

Normalmente, las cualificaciones profesionales establecidas son fáciles de entender a nivel nacional. Un empleador o un proveedor de formación puede contar con una comprensión compartida de una cualificación nacional y de lo que puede esperarse de quien posee cierta titulación. Esto se vuelve un poco más difícil si el candidato viene del extranjero y la Unión Europea cuenta con unos sistemas de formación profesional muy diferentes que son difíciles de comparar entre sí y que utilizan términos y definiciones muy diferentes. Por tanto, es difícil comprender o transmitir adecuadamente el valor real de una cualificación extranjera.

 

Sin embargo, la movilidad de los trabajadores y estudiantes, no solo nacional sino también más allá de las fronteras, cada vez se vuelve más importante para la economía y el bienestar en Europa. La falta de personal cualificado en un país que ya no pueda compensarse a nivel nacional se puede ver compensada mediante solicitantes de empleo de otros países. Uno de los obstáculos para esa movilidad de los trabajadores en el mercado laboral europeo es la transparencia y el reconocimiento de las cualificaciones más allá de las fronteras.

 

Esto es lo que representan el Marco Europeo de Cualificaciones (MEC) y el Sistema Europeo de Transferencia de Créditos para la Educación y la Formación Profesionales (ECVET): la movilidad de los estudiantes y trabajadores en Europa con el reconocimiento de sus cualificaciones.

 

En pocas palabras